Domingo 3 del tiempo ordinario – Ciclo A

tiempordinario

Tras el encuentro, conversión y fe en Jesús, viene el seguimiento de su persona. Así lo pide tanto la dinámica de la vida como las mismas palabras del Señor: «¡Sígueme!». A pesar de la voluntad sincera de andar tras los pasos del Maestro, el error y la infidelidad hacen acto de presencia. Por eso, el discípulo va ajustando siempre su rumbo al pensamiento y a la acción del Maestro.

1. Oración

Señor Jesús, Tú que has venido a darnos a conocer la Buena Nueva del Reino para que nosotros te pudiéramos seguir y así aprender de ti, a vivir como Dios quiere, para imitarte y asumir tus actitudes para vivir como Tú, te pedimos que derrames en nosotros la gracia de tu Espíritu Santo, para que como esos primeros discípulos tengamos el corazón totalmente abierto y bien dispuestos para seguirte, para buscarte, para dejar todo por ti, y así encontrar en ti el sentido pleno de nuestra vida, viviendo y actuando como Tú, haciendo vida el Reinado de Dios en nosotros, como lo hiciste Tú. Que así sea. Seguir leyendo «Domingo 3 del tiempo ordinario – Ciclo A»

Segundo Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo A

Segundo Ordinario

Entre la despedida y la vuelta del Señor, los cristianos tenemos una tarea que realizar. Iniciamos un ciclo litúrgico, Domingos del Tiempo Ordinario, porque siguen y realizan la pascua pentecostal que viene a expandir la fe fuera de la Iglesia, y que manifiesta que los cristianos tenemos que ser los realizadores de la extensión del Reino de Dios. Su vida se ha convertido en misión de testimonio. Nace el tiempo del testimonio. Domingos verdes, les llaman otros; en definitiva domingos de maduración cristiana, de afirmación cristiana desde el mayor conocimiento y compromiso con la fe en Jesús. Las lecturas de hoy nos cuestionan el concepto de misión. Nos alertan acerca de una concepción raquítica y limitada de lo que significa ser seres cristianos, siervos y seguidores.

1. Oración inicial

Señor Jesús, Tú el que nos bautizas con Espíritu Santo, que eres el Cordero de Dios, el que quitas el pecado del mundo, el que nos das vida con tu vida, el que has venido a revelarnos al Padre y a llevarnos a Él, te pedimos que nos ayudes a conocerte más, a saber quién eres, y que conociéndote demos testimonio de ti, dándote a conocer como lo hizo Juan para que viviendo con alegría, nuestra fe en ti, busquemos que otros te conozcan y te sigan, para que Tú nos des vida uniéndonos a ti, para vivir como Tú, teniendo de ti vida y salvación. Que así sea.

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El bautismo del Señor – Ciclo A

Fuenteycumbre

La fiesta del Bautismo del Señor es una fiesta que comporta una cierta complejidad tanto en su sentido como en su comprensión, y a la vez una gran riqueza de contenidos que la hacen atractiva y sugerente. Por un lado, es éste un domingo de transición: el Bautismo del Señor cierra el ciclo de Navidad e inaugura a la vez la primera semana del tiempo ordinario. Con la escena del bautismo culmina la manifestación de Jesús como Hijo de Dios que hemos celebrado a lo largo de toda la Navidad, pero a la vez se nos presenta a un Jesús ya adulto, dispuesto a iniciar su ministerio público.

Por otro lado, el bautismo de Jesús tiene un contenido y un sentido propio que lo diferencian del sentido y significado del bautismo cristiano. Pero también es cierto que este bautismo de Jesús de alguna manera prefigura, e inevitablemente evoca, nuestro bautismo, y será oportuno recoger también esta referencia.

 1. Oración:

Dios Espíritu Santo Señor de vida, Tú que te apareciste en forma de paloma en el momento del bautismo del Señor, y que después lo fuiste conduciendo a lo largo de su vida pública para que así pudiera realizar la misión que el Padre le había dado, te pedimos que también a nosotros nos ilumines y nos guíes para que podamos conocer al Señor, y conociéndolo lo escuchemos, asumiendo sus enseñanzas, viviendo como Él lo hizo, haciendo vida su manera de ser y de actuar, dando testimonio de Él, con nuestra vida, buscando ser presencia suya al darlo a conocer con nuestras actitudes y disposiciones. Que así sea. Seguir leyendo «El bautismo del Señor – Ciclo A»