Domingo 31 del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Fuenteycumbre

La misericordia es al amor lo que éste a la justicia. No sólo no se anulan, sino que se complementan y perfeccionan. Más aún, por lo general son la única posibilidad de preservar al amor y a la justicia de caer en la caricatura y el descrédito. Pues sucede que en toda relación mutua siempre hay elementos de desequilibrio que impiden una relación en el plano de la igualdad. En un mundo injusto sólo el amor, la caridad, puede hacer que la implantación de la justicia no sea una terrible injusticia. Pero en un mundo que no hace sitio al amor, sólo la misericordia, la grandeza de corazón frente al miserable, puede ayudar a que renazca el amor y fructifiquen la justicia y la paz. 

1. Oración:

Señor Jesús, viendo la actitud de Zaqueo, que quería verte, que te conocía de oídas, que tenía curiosidad de encontrarse contigo, y ante la dificultad que tenía, ante la multitud que te rodeaba y su baja estatura, él se ingenió y fue creativo buscando ese encuentro contigo, nosotros que tenemos tu palabra escrita, que sabemos quién eres, lo que nos pides y quieres de nosotros, te pedimos que como Zaqueo, hagamos el esfuerzo de abrirte las puertas de nuestro corazón, para que entrando Tú en nuestra vida, como él, vivamos una transformación total, siendo Tú todo para nosotros, siendo Tú el sentido de nuestra vida, relativizando todo lo que no nos ayuda a encontrarte y recibir de ti tus gracias y bendiciones. Ayúdanos a que al reflexionar este pasaje de Zaqueo, nos dispongamos a que Tú nos transformes la vida y nos llenes de tu presencia amorosa. Amén.

  Seguir leyendo «Domingo 31 del Tiempo Ordinario – Ciclo C»

Domingo 30 del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Fuenteycumbre

«Dijo Jesús esta parábola por algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos, y despreciaban a los demás…» Esta es la enseñanza de fondo en el evangelio que leemos hoy.

Hay un piadoso fariseo que ayuda dos veces por semana, aunque sólo estaría obligado a ayunar una vez al año, no roba, no adultera ni comete injusticias; este fariseo es un modelo de «hombre religioso». Lo malo es que se autoproclama bueno, mejor que otros y, lo peor, desprecia a los demás, especialmente al recaudador de impuestos que está con él, orando en el mismo templo.

El recaudador de impuestos, todo lo contrario, en su oración comienza reconociéndose pecador y culpable ante Dios, en su presencia descubre que debe cambiar su mala vida, no tiene mucho que presentar a Dios, tan sólo sus robos a pobres, huérfanos y viudas, su avaricia, su estafa, su falta de respeto a la ley; está perdido sin remedio.

1. Oración:

Señor Jesús, Tú que tantas veces nos has invitado a rezar, a encontrarnos contigo, a buscarte en la oración, ahora nos haces ver la disposición y la actitud que debemos tener cuando te buscamos en ese encuentro; por eso, Señor, ya que eres Tú el que nos atraes a ti, ayúdanos ahora, a que tengamos la sencillez y la humildad de llegar a ti con el corazón abierto y confiado sabiendo de nuestra fragilidad, esperando todo de ti, siendo conscientes de que Tú puedes cambiar nuestro corazón y darnos las gracias que necesitamos para adherirnos siempre más a ti, viviendo como nos pides. Que así sea.

Seguir leyendo «Domingo 30 del Tiempo Ordinario – Ciclo C»

Domingo 29 del tiempo ordinario – Ciclo C

Fuenteycumbre

Hoy, como cada día, viene la Escritura como don de Dios dispuesta a enseñar, reprender, corregir, ayudar. ¿Qué hace el pastor de la Iglesia que ve cómo su predicación y su acción pastoral parecen una batalla desigual ante tanta contracatequesis de los medios de comunicación? ¿Qué hace un militante ilusionado con la tarea del Reino de Dios, frente a unas estructuras más robustas que las murallas de Jericó? ¿Cómo reacciona un matrimonio de buena voluntad, cuando ve que la crisis arrastra a la pareja? ¿Y el cristiano corriente que ve en la lucha contra los siete pecados capitales mayor dificultad que la de Israel frente a las siete naciones?… tirar la toalla es una solución demasiado frecuente. ¡Cuántos ex-cristianos podríamos encontrar hoy, derrotados por la dificultad!

1. Oración:

Señor Jesús, nos dejas esta parábola de la viuda y el juez inicuo para invitarnos a perseverar en la oración, a confiar que el Padre nos escucha y está pendiente de nosotros, que nos ama y que nos responde, por eso, Señor, al darnos cuenta de la eficacia de la oración te pedimos que derrames tu Espíritu en nosotros, para que la oración sea una necesidad en nuestra vida, para que te busquemos de corazón, para que oremos sin desanimarnos y así nuestra oración tenga la respuesta que esperamos, identificándonos siempre más contigo, actuando de acuerdo a tu voluntad, amando y sirviendo, como Tú. Amén.

Seguir leyendo «Domingo 29 del tiempo ordinario – Ciclo C»

Domingo 28 del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Fuenteycumbre

El leproso que vuelve para agradecer la curación lo hace, dice el evangelio, «alabando a Dios a grandes gritos». Se ha dado cuenta de que aquel gran favor que Jesús le ha hecho es, en el fondo una señal de cómo Dios actúa misericordiosamente con los hombres, y por eso se volvió alabando y ensalzando al Dios salvador, al Dios que actúa de tantas y tantas maneras en la vida de los hombres.

1. Oración

Señor Jesús, al ver la actitud de los leprosos, que te gritaron: …Jesús, maestro, ten compasión de nosotros… de la misma nosotros, te gritamos, pidiéndote tu ayuda, para que cada vez más te conozcamos, te sigamos, te amemos, y nos identifiquemos contigo. Uno de ellos, te reconoció como el verdadero sacerdote, y te reconoció como el Señor, postrándose ante ti, te pedimos que de la misma manera, tengamos la gracia de reconocerte como nuestro Dios, siendo Tú el que nos animes y alientes a ser Tú todo para nosotros, reconociendo todo lo que haces en nosotros. Amén.

  Seguir leyendo «Domingo 28 del Tiempo Ordinario – Ciclo C»

Domingo 27 del tiempo ordinario – Ciclo C

Fuenteycumbre

Hemos de reconocer que somos hombres de poca fe, que es necesario acrecentarla, hacerla más auténtica y personal, purificada de desviaciones, centrada en Dios. En un mundo en que muchos alardean de incredulidad y agnosticismo, los discípulos de Jesús han de acrecentar la luz de la fe, para liberarse de tantas tinieblas desconcertantes, que desdibujan y difuminan el verdadero rostro de Dios. El creyente experimenta una liberación interior cuando por medio de la fe en Jesús descubre la verdadera clave para entender la historia y la vida propia.

1. Oración

Tú que nos haces notar nuestra falta de fe, que nos haces ver que teniendo fe, nuestra vida mudaría, te pedimos como esos discípulos… “…auméntanos la fe…”, ayúdanos a conocerte y a creer y confiar en ti, ayúdanos a darte un lugar en nuestro corazón y dejarnos guiar y conducir por ti; ayúdanos Señor, a creer en ti y a creerte a ti, por eso, te pedimos… “…auméntanos la fe…”, para identificarnos cada vez más contigo, para vivir tus enseñanzas, para ser y actuar como nos pides y así mostrar nuestra fe en ti, con nuestras obras, con nuestra manera de ser y con el testimonio que demos. Amén.

  Seguir leyendo «Domingo 27 del tiempo ordinario – Ciclo C»

Domingo 26 del tiempo ordinario – Ciclo C

 

Fuenteycumbre

El aprendizaje cristiano es difícil. Cada cual tiene el peligro de acomodarse a su propio confort, a su estilo, olvidándose de los demás, aunque estén a nuestra puerta. No hay nadie más difícil de ver que aquel a quien no queremos ver, porque nos complicaría la vida. Se puede encontrar uno muy bien entre los amigos y no ver a los que están fuera: se está tan bien en el comedor, que ya no miramos por la ventana.

1. Oración

 Señor Jesús, nos dejas una parábola que nos despierta ante una realidad que más tarde o más temprano  tendremos que experimentar como es nuestro encuentro definitivo contigo; y así nos haces tomar conciencia que cada uno recogerá lo que ha sembrado, que será el momento del premio o del castigo, y para ayudarnos a vivir en sintonía de amor contigo,  nos has dejado tu Palabra para a vivir como quieres y esperas de nosotros, y así dar testimonio de ti, mostrando nuestra fe con nuestra vida. Ayúdanos Señor, a ser sensible ante los que tenemos a nuestro lado y así busquemos dar testimonio de lo que creemos, amando y sirviendo como Tú. Amén.

  Seguir leyendo «Domingo 26 del tiempo ordinario – Ciclo C»

Domingo 25 del tiempo ordinario – Ciclo C

Fuenteycumbre

«El que es de fiar en lo menudo, también en lo importante es de fiar»

El administrador injusto no es un modelo. Ciertamente, no. Pero en medio de esta oscura historia, digna de una prensa sensacionalista, hay un punto luminoso; hay un lugar en que este hombre, sin embargo, puede considerarse modelo. Este hombre utiliza el dinero para algo, no es un fin en sí mismo. Siempre es algo. Si un hijo del mundo, como el administrador injusto, es capaz a su nivel de hacer que el dinero sirva para algo, cuanto más -a su vez de qué otro modo- los hijos de la luz tienen que hacerlo a su nivel.

1. Oración

Señor Jesús, Tú que nos dices que quien es fiel en lo poco también lo es lo mucho, y que quien no es fiel en lo poco tampoco lo será en lo mucho, al dejarnos estas enseñanzas donde nos invitas a ser astutos y precavidos en las cosas referentes a la vida eterna, te pedimos que nos ayudes, a tener la actitud  de fidelidad y la disposición de docilidad para estar atentos a lo que nos pides, buscando que seas Tú el único y verdadero sentido de nuestra vida, el único a quien seguimos y amamos, por quien y para quien, vivimos. Amén.

Seguir leyendo «Domingo 25 del tiempo ordinario – Ciclo C»

Domingo 24 del tiempo Ordinario – Ciclo C

Fuenteycumbre

Una de las características fundamentales de nuestro Dios, es su amor que lo expresa en su misericordia y su perdón. Así, desde el primer momento de la creación, el Señor se ha ido revelando como el Dios cercano, comprensivo, bondadoso y misericordioso, que tiende la mano al hombre, para que vuelva, para reconciliarlo, para llenarlo de su amor y de su bondad, para darle su perdón, que en sí es vida nueva.

1. Oración:

Señor Jesús, Tú que has venido a revelarnos al Padre, a ayudarnos a conocer su corazón y saber que es un Dios clemente y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar, nos dejas estas parábolas de la misericordia, para ayudarnos a ser más conscientes, de lo que implica alejarnos del Padre y a su vez saber que el Padre está siempre dispuesto a derramar su amor y su misericordia en nosotros, dándonos su perdón, ayudándonos a volver a Él, y así vivir como Él quiere y espera de nosotros. Ayúdanos a ser sensibles al amor misericordioso que el Señor tiene por nosotros y ayúdanos a vivir de acuerdo a su voluntad, experimentando su misericordia y su perdón. Amén.

Seguir leyendo «Domingo 24 del tiempo Ordinario – Ciclo C»

Domingo 23 del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Fuenteycumbre

 

Toda cristiano debe pensar con frecuencia en las exigencias que comporta ser discípulo de Jesús y seguir sus huellas. La rutina de la vida nos hace olvidadizos y desmemoriados para las condiciones del seguimiento evangélico, que han de ser entendidas siempre en un plano positivo, no como pérdida sino como ganancia. Las exigencias que nos recuerda el texto evangélico de este domingo, texto verdaderamente interpelante, se concretan en dos verbos: posponer y renunciar. La fidelidad a Cristo exige primacía, es decir, si es necesario hay que posponer incluso a la propia familia, cuando la atadura de los afectos impide la vivencia cristiana.

1. ORACIÓN

Señor Jesús. Tú que eres tan exigente a la hora de seguirte, que exiges preferencia absoluta, que no aceptas partes, sino entrega total, te pedimos que nos ayudes a seguirte como Tú nos pides, tomando nuestra cruz, asumiendo nuestra vida, buscándote a ti sobre todas las cosas, para que cada vez más, nuestra fe en ti, sea vida, sea actitudes, sea testimonio, mostrando así que Tú eres el sentido de nuestra vida, y que buscamos vivir como Tú encontrando en ti, el sentido pleno de lo que somos y buscamos. Amén.

Seguir leyendo «Domingo 23 del Tiempo Ordinario – Ciclo C»

Domingo 22 del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Fuenteycumbre

¡Qué oportuno es el evangelio de este domingo! Los hombres buscamos siempre sobresalir para ser invitados y tenidos en cuenta, nos parecemos a los fariseos del tiempo de Jesús que apetecían honras exteriores y soñaban con destacarse de la plebe. El egoísmo puede cegarnos de soberbia e impedirnos ver a los que son más dignos. La autojustificación y la arrogancia nunca son buenas consejeras.

1. Oración:

Señor Jesús nos estás colocando de lleno  en aquello que debe identificar nuestro seguimiento, nuestra identificación contigo, cuando nos invitas  a vivir tu Palabra, en el anonimato, en la entrega, en el servicio, en la generosidad, buscando hacer el bien sin aparentar, simplemente para ayudar  al que necesita, al que precisa de ayuda, dando la mano al que no puede retribuirte, al que no puede hacer lo mismo contigo, para demostrar así la gratuidad del amor de Dios, que nos ama independiente de nuestra condición, para que actuando como lo haces Tú, nos identifiquemos siempre más contigo, buscando en todo momento, amar y servir como lo hiciste Tú. Amén.

Seguir leyendo «Domingo 22 del Tiempo Ordinario – Ciclo C»